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Voulez vous du maffé ?

El otro día quedé para cenar con mi hermano postizo y sus compañeros de piso. Bueno, de hecho, estaba convencido de que cenaríamos en su piso, así que allí me presenté con mi rosatdalpanadés, mi barrita de pan y mi jamoncito serrano en lonchas. Que no se diga, oiga.
Total, que me entero de que en realidad hemos quedado para cenar fuera, entre semanas. Olé ahí mis niños buenos.
Entonces mi mirada se dirigió al set de aperitivo cañí. A lo que mi hermano postizo, nuestro colega el del cumpleaños y yo pensamos al unísono: «mmmm». La sangre del sur no perdona.

Lo que se llama sentarse a tomar algo:
- Enga, amo a servir un vinito.
- ¿Y si saco el atuncico en salazón?
- Uy, qué buenas ideas estamos teniendo.
- No si al final, se le daba uso, ya sabía yo.
- Blablablablabla...
- Blablablablabla...
- Blablablablabla...
- Blablablablabla...
- Blablablablabla...
- Blablablablabla...

Añadamos que la tapita de jamoncito y salazón no era plan de dejarla a medias. Esas cosas cuando se abren hay que acabarlas. El rosado, tres cuartos de lo mismo. Bueno, ocho novenos y medio, para ser más exactos. De lo contrario los alimentos se deterioran, hombre.

··· --- ··· mientras tanto en otro lugar: ··· --- ···
- So, they just called to say they will be late...
- Oh, God, can't they ever be on time?
··· --- ··· ··· --- ··· ··· --- ··· ··· --- ··· ··· --- ··· ··· --- ···

- Vamof, fe llegamof darde.
- Gue no be gabe mahhamón nlaboca.

Ecuación
Desde la hora acordada hasta que llegamos: 30 minutos +
Adelanto británco por deferencia: 5 minutos =
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¿Quién tuvo la culpa? El andaluz.

Bueno, pues tan adiestraditos tenemos a los británicos, oiga, que ya casi no me quedan moratones en ningún sitio visible. Y luego, rumbo al restaurante. La entrada ya olía a comino. Al poco nos pusieron en la mesa y tal, éramos unos ocho o nueve en total.

Ingenuidad número uno:
El camarero dijo que nos tomaría nota más tarde, porque éramos la mesa más grande. Asentimos (puñetero rosatdalpanadés). Eso sí, la bebida que no falte, para entretenternos de la mejor manera.
Pedimos por fin. Uno, inocente, cuando sale de casa se pide lo que no acostumbra a cocinar. En este lugar, los platos se elegían con unas tarjetas cuadradas, plastificadas en la papelería de la esquina -fijo- que llevaban el nombre del plato y los ingredientes, cada una de un colorcito. Había pollo, ternera, cordero y yuca (tarjeta verde, suitable for vegetarians). Pues cordero, que como poco en casa, pensé.

Ingenuidad número dos:
Como deberíamos haber sospechado, entre que ya habían pedido seis otras mesas y/o que el camarero se despistó y/o que nos dejamos timar como lerdos (aka lochinos), pues no había de lo que queríamos. Tuvo que venir una negrita a explicarnos el entuerto, que su variada oferta se había visto reducida a un plato de carne y otro de verdura(suitable for vegetarians). El primero se llama maffé, que es pollo en salsa con arroz, y el segundo era un lecho de yuca hervida con emplasto de espinacas (suitable for vegetarians).

Así que tuvimos que pedir de nuevo,yo me pedí un suitable for vegetarians recalentado al microondas. Después de todo esto, no dudamos mucho en ahogar nuestras penitas en alcohol. Y así fue cómo probé la comida senegalesa (suitable for vegetarians).

2 efectos secundarios:

Be dijo...

En Madrid hay un restaurante Senegalés, al lado de la plaza de Tirso de Molina. Es un restaurante pequeñito pequeñito, lleno de señores negrísimos... y ninguna mujer. La primera vez, impresiona.

Ephedro dijo...

Definitivamente, tengo que ir, a ver si esta vez la cosa sale mejor.