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making of

Recordaréis que Redronin1B me pringó en el proyecto esPOP,mamá. Bueno, pues he estado por ahí este verano y, siguiendo el sabio consejo de mi mentor en cultura pop, fui a ver un grupo que se llama Caravan Palace. De él os cuento más en el reportaje del concierto, esto es sólo un cómo se hizo el artículo primigenio.
No conseguí convencer a ningún amigo de que viniera a escuchar un concierto gratis junto al Sena. Sí, suena a que cualquiera se resistiría, lo sé. Pues en su defensa diré que uno de ellos creo que estaba un poco hastiado de la vida, por sus encierros en laboratorio y por sufrir el amor a distancia, y no quería relacionarse con otros seres humanos. Bueno, esto son sólo conjeturas mías, su frase fue «¿Yo? ¿Ahí? ¿Al lado del río? ¡Por favor!», al más divino estilo diva. Otro se acababa de volver a su tierra andaluza, de modo que me tocó ir al concierto solito. Había más, pero estaban de fin de semana fuera. Me lavé, vestí y acicalé, me armé de música para el metro de la que infunde energía positiva y de Tolbiac me planté en Sully - Morland.
Llegué justito al principio. Aquello estaba abarrotado, pero los franceses y demás especímenes que pululaban junto al Sena eran seres civilizados y me dejaron pasar a un punto donde pude ver el concierto más bien de cerca y donde pude bailar. Con la emoción del aventurero solitario infundida en el cuerpo, me desaté a bailar y a disfrutar de aquel derroche artístico. Bailé como cuando no le ven a uno.
Disfruté como un enano. Al acabar el concierto, me acerqué a uno de los artistas y le expliqué:
«Hola, mira, es que escribo en un blog de cultura pop en español. Me ha encantado el concierto y me gustaría hacer una entrevista muy cortita al grupo para una entrada y tal».
Estábamos separados por una valla de las que se ponen en las obras, en actos y espectáculos. Me dijo que volviera en un cuarto de hora o así, que estaban recogiendo, que tenían que hacerlo en ese momento y que no me podían atender aún.
Hice un intento de conseguir una cerveza: error.
Ni en las callejuelas del barrio del Marais (que a mi me gusta llamar «la Marisma» y a un amigo «el Pantano»), que estaba al lado, ni en los puestos abarrotados de Paris Plages se podía conseguir cerveza en quince minutos.
Así que, como la mojama, volví a ver si me podían conceder unos segundos para hablar con ellos, intercambiar impresiones y esas cosas. Primero me pusieron este sello:
Acto seguido, me pasaron a un área vi-aï-pi que había montada detrás del escenario. Unas salas prefabricadas acotaban un lado del área y el muro que separaba el muelle de la calle acotaba el otro. Las salas eran camerinos para los grupos y espacios de prensa donde la tele estuvo entrevistando a los que habían actuado aquella noche. Estaba todo enmoquetado con cesped artificial, cubierto con unas lonas preciosas, lleno de sillas y mesas. Además, tenía una barra libre. Así que yo con un disgusto, madre...
Entrevisté y me quedé un rato. Admito que mi primer impulso fue hacerme colega de los Caravan Palace, que me parecieron encantadores. No obstante, mis habilidades sociales estaban un poco agotadas. Finalmente, me hice otros amigos allí con los que atravesé París hasta la zona de la plaza de la Bastilla, con salida de patinadores (rando rolleurs) incluida. La verdad es que nos lo pasamos estupendamente en un bareto de la rue de la Roquette, charla que te charla. Y que me quiten lo bailao.
Ah, hablando de baile: recibí al día siguiente un mensaje electrónico a mi perfil.

Hi epHedro,
It's been a long time and I hope you remember who I am. I could have sworn I saw you dancing like crazy on Paris Plage this evening, is that possible?
Hope life is treating you well wherever you are.

No comments.

No os podéis perder el reportaje tan chulo que me ha quedado.
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Para legos:
Hola, epHedro:
Hace tiempo ya y espero que te acuerdes de mí. Juraría que te vi bailando como un loco en Paris Plage anoche ¿puede ser?
Espero que te vaya bien dondequiera que estés.

God hates fags

A veces se encuentra uno con cosas que no le dejan salir del asombro. ¿Ustedes creían que Texas era de lo más conservador? Pues no se pierdan Topeka, en Kansas, que no tiene desperdicio. Esta ciudad es la sede de la iglesia baptista* de Westboro. Tiene cosas que me harían llorar una mañana de resaca y que me frustran por fresco que esté. Me cabrean de tal manera que no pienso enlazarlos directamente: el que quiera que sus visitas a la web aumenten, que los busque, que no es difícil encontrarlos.
Un blog de nombre curioso me llevó hasta una entrada en la que vemos cómo estos elementos sectarios se dedican a difamar contra España entera de la forma más ruin. La frase viene a ser esta:

God hates Spain.(clic para ver más del texto original)

La nota de prensa, traducida, reza:
Dios odia a España.
Gracias a Dios por los 160 muertos en el accidente de avión de hoy en Madrid, venganza del Señor contra España por haberse vendido a los planes de los maricones.

Pésame. Os imagináis cuánto. Por un lado me parece rastrero jugar con un accidente mortal tan desgraciado, que debe arrastrar la pena de más de un centenar de familias vivas. Por otro me parece imposible que la homofobia pueda llegar a ese grado.
Es interesante ese proselitismo del odio discriminado, porque su magnitud sobrepasa los límites de lo humano y se convierte en un fanatismo exacerbado destructivo. Es muy interesante porque utiliza una doctrina (el Cristianismo) que fue la cuna de los valores que han basado la convivencia occidental (¡no matarás!) y la combina con un mensaje completamente truncado.
Sus afirmaciones las plasman en carteles que portan sus piquetes a los actos que condenan o utilizan. No se privan de agradecer la venida del Katrina, el derrumbamiento de las torres gemelas, cargar contra otros pastores o el mismo Bush.
Para muestra del temor de Dios, botones:

(clic para verlo en grande)

Mi mayor preocupación es la educación de los feligreses de esta iglesia. ¿Por qué? Porque una persona que no se ajuste a sus cánones y se críe bajo los preceptos de esos cuatro extremistas, tiene asegurada una vida de duda interior, tormento y autoengaño. Creerá que sus pensamientos son pecaminosos, que sus gustos son impuros y que el bien es impedir que los demás vivan felices. Ya nos hemos dado cuenta de que son cuatro gatos, pero puede más un cabrón con un arma que diez corderos.
Y ¿se pueden admitir estas corrientes o hay que poner medidas? ¿Qué me decís al respecto?
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* En la Wikipedia han puesto «bautista», pero la R.A.E. dice que en cuestión de doctrina se habla de «baptista».

faux contact

A veces ocurre. Un corte en la transmisión, un enchufe que no hace contacto, un motor que no arranca... son cosas que pasan. Para un buen acople se necesitan alineaciones de astros, coyunturas químicas, conexiones emocionales y atractivo físico.
Me encuentro con un fenómeno de descarga últimamente y con más frecuencia de la que me gustaría. Además, siempre parece que soy yo, así que me va a ir tocando afrontar que puedo tener algún problema de relación. Es decir, interrumpo la reacción porque me falta algún elemento. Y además, se ve que los confundo, no los elementos, sino a los elementos con los que me intento combinar. Me muestro como soy, piensan que me quiero casar y bien huyen, o bien se enamoran.
Y, claro, tanta carga eléctrica en la primera cita, electrocuta. O me da el chispazo a mí, o un halo de electricidad estática impide al otro sujeto acercarse al plano sexual.
Voilà !
Y ahí es cuando se rompe el enlace, c'est le faux contacte.
El chispazo me descarga cuando veo que el otro acumula mucho amor. Y es que, tal y como yo lo entiendo, no puede uno enamorarse en una primera cita (véase segunda), porque todo lo que se parezca a eso, será pura construcción evanescente, no provocada por un flechazo hacia mí, sino por la situación del otro elemento y sus necesidades. La electricidad estática es como el viceversa, sólo que yo no me estoy enamorando, sólo quiero una relación humana, por breve que termine siendo.

Depuis la ville lumière !

my first kiss

Tras una antigua (-quísima) propuesta directa de Be (que captó que me interesaba) y a la indirecta de Lorz, aquí me tenéis de nuevo sacando fuerzas de pocotiempeza para darle al meme. Sin más preámbulos, empiezo el mío:

Mi primer viaje:
A Melilla. En avión, claro, pero también en un compartimento especial, cálido, envolvente y del que una vez que salí, no he vuelto a entrar: el vientre de mi madre. Mi padre estaba haciendo la mili allí.

Mis primeros aplausos:
En el teatro de la Axerquía. Vestido de algún tipo de traje popular y bailando, rodeado de mis compañeros de la guardería del barrio.

Mi primer trabajo:
Mmmm. De profe de español para franceses. En el sur de Francia. Enseñé a un señor de unos 80taitantos y a una controlador aéreo. Noventa francos franceses por hora, vacaciones pagadas prorrateadas incluidas.

Mi primera amiga/o:
Un simpático cordobés con nombre, apellidos i sangre subpirenáicos. Y nuestros respectivos amigos invisibles, que se conocían entre ellos, claro está, y que se llamaban «Pepitos».

Mi primera canción:
El bolero de Ravel. Sí, lo sé, suena en extremo cursi. Se ve que a mis padres les molaba por esto de que era su canción o noséqué... Tambien está mi primer single, que fue «Hoy no me puedo levantar», a cuarenta y cinco revoluciones por minuto.

Mi primera colonia:
S3, de Legrain. Fresquita, fresquita.
Mi primer perfume, Liberto (ahora lo huelo y me espanto, jajaja).

foto escamoteada

Por otro lado, me congratula tener hoy una invitada especial, Ingrid. Ingrid es una amiga de mi amigo Pepelu (R. Z.), bribón donde los haya. Este es su meme, que copypasteo:

Mi primer viaje:
Mi prrimer viaje lo hise a Norrköping. Norrköping, como su nombrre indicca, está norte de Linköping y es su siudad rival podemos desir. Todos en mi casa desían que Norrköping era más feo. Cuando me hise mayorr de edad, fui a descubrirlo por mí missma. Norrköping es más feo.

Mis primeros aplausos:
Mi madrre me obligaba a haser ballet. Me acuerda de la sena de Navitad, con el trraje blanco blanco blanco. Me acuerda de mi tía Inga y mi tía Ilsa mirrándome horrorrissadas y yo toda mantchada con paté de arrenque del smörgåsbord.

Mi primer trabajo:
Me da vergüenssa. Mi primer trabajo fue en IKEA. No dirré más. Un compañero español puede hablarros muy bien de cómo es todo aquellio.

Mi primera amiga/o:
Yo siemprre estaba con los niñios cuando erra una niñia. Pero mi primerr amigo fue mi perro Fluffy. Fluffy erra muy cariñioso conmigo y me hiso descubrir [por una cuestión de decencia he decidido dejar el resto de la frase a vuestra graciosa imaginación, porque lo que me ha enviado Ingrid... en fin].

Mi primera canción:
Segurro que sabéis que mi primerra cansión era de Abba. Es que yio soy así de prevvisible. Me gustaba mucho «Chiquitita», muy emotivva.

Es que el muñieco esse de nievve sólo lo superra el pelo incómodo de la pelirrojja.

Mi primera colonia:
Mi primera colonia erra una colonia de canela. En Suessia es una espessia muy espessial con la que hasemos rollitos típicos. Entonses yo cuando erra niñia olía a cosina.


Ah, con respecto a my first kiss, os diré que el primer beso que recuerdo, me lo di debajo de una mesa. Y, cómo no, a una chica. Esas cosas que está uno jugando a esconderse inocentemente, con unos seis o siete años, y de repente te encuentras junto a una chica y se os ocurre besaros. La Este. Qué tiempos aquellos, cuando el mundo era heterocéntrico.

famoso por un día

Gracias a todos los que me visitáis hoy
por aparecer en los WTF de Microsiervos.

Si os interesan entradas cachondas, os las recomiendo sobre:
- yanquilandia,
- sexo o
- transporte público.

También os recomiendo mi primera gran intervención en Quédate a dormir.

Y ¡comentad, que no os como!

el imperio (anclado) de en medio

A los que nos ha dado por suscribirnos a las noticias de Amnistía Internacional, nos ha llegado un correo en el que nos recuerdan que


A sólo diez días del comienzo de los Juegos Olímpicos, China sigue incumpliendo los compromisos que adquirió de introducir mejoras en materia de derechos humanos. La pena de muerte (incluso por delitos fiscales), la censura a periodistas y medios de comunicación, la represión contra los activistas por los derechos humanos... siguen ensombreciendo al gigante asiático.

Millones de personas en China confían en la presión internacional para lograr que los derechos humanos sean una realidad en su país.
Y siguen con una invitación a seguir actuando por un mundo más justo y más libre.

¡Hacedlo saber!

font-ed

Para los que no lo sepan, tengo un especial interés en multitud de temas, debido a mi personalidad número 7 (del pseudocientífico eneagrama) y a lo que doy en llamar el complejo de marisiabidilla que tenemos los que hemos pasado por ciertos estudios.
Entre las maravillas que me fascinan está el diseño, sin olvidar la tipografía.
Bueno, pues aquí tenéis un vídeo que me ha parecido especialmente gracioso:

[modo inglés: ON]

http://www.collegehumor.com/video:1823766

ahorremos tiempo y jabón

Verdad de la buena, os lo pueden confirmar, aún quedan burros en este planeta.
Estaba tomando unas copichuelas con tapilla, en un bar de origen -como habréis adivinado- granaíno. El bar no tiene desperdicio, al lado de la avenida del cardenal Herrera Oria, allá por los mandriles, no muy lejos de la Vaguada.


En esto que podemos oír una conversación entre este tipo, también conocido como un camarero o hasta puede que un socio del bareto
y lo que venía a ser un cliente habitual o algo así:

- ¿Qué? ¿Cómo va eso?
- Está ya a puntito
- ¿Va a parir ya hoy?
- Puede, pero mejor no, hombre que no me nazca hoy.
- ¿Y eso?
- Que hoy es San Maricón, sabes, que no me nazca hoy.

Claro, era el 5 de julio, que todos sabemos que es... la resaca de la Independencia de los E.U.A. Porque «San Maricón», puede ser dos días: o el día de San Sebastián, figura saeteada y andrógina donde las haya; o el día por la igualdad de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales, en conmemoración de los altercados de Stonewall, el 28 de junio del 69. Lo primero que se le ocurre a uno, es decirle cuatro cosas (eres una máquina, eres una piedra, eres una planta, eres un animalito). Pero no, pensé mejor dos veces: post que te crió. Porque como mi sabia madre siempre dice:

«Quien lava la cabeza a un burro,
pierde el tiempo y el jabón».

C
erdits: foto original del amigo multiManíaco.

breve y sabroso

Una vez más, me sorprende el ser humano.
He pasado un fin de semana como hace tiempo que no pasaba.
Gracias a Maiko, a César, a Fátima y a Quique.
Todo ha sido gracias a que se ve que elegí bien algunos amigos.
Cervezas, fotos y abrazos me han sabido a gloria.

contribuyendo

Bueno, el lunes en la delegación de hacienda me quería morir. Sí, ¿qué pasa? El lunes.
Primero, hay cola para entrar y tienes que despojarte de todo lo que lleves encima, no sea que en tu carpeta transparente (en la que se ve que sólo hay papel) puedas esconder un artefacto de destrucción masiva. Hay carteles indicando que el turno se coge en una máquina con pantalla táctil a todo color y que tiene indicado perfectamente unos cinco o seis tipos de trámite diferentes. Bueno, pues hace falta un señor basto cual arado para que te dé el papelito de turno (¿el sueldo corre por cuenta de los impuestos de quién?). Además, había mogollón de personas para todo tipo de trámites y sólo dos ventanillas para presentar la declaración. Lo flipas. Me senté pacientemente.
Cansado, e inquieto porque estaba fuera del curro de estranjis, viendo que, al ritmo que iban, llamarían a mi turno para dos mil nueve, que la reunión con mi jefe era a las once y eran ya las diez y pico, estresado, jodido por acostarme tarde y por dormir poco, temiendo lo peor, me dije: «Si pruebo otra delegación, no pierdo nada. De hecho, a lo mejor en el paseo me calmo y si, en todo caso, no sirve de nada irme a la otra delegación, al menos hago tiempo para el turno de las narices». Esto me lo dije yo mentalmente mucho más rápido de lo que lo leéis vosotros, pero menos que Número 5.

En la otra delegación, que está a siete u ocho minutos a pie de la primera, atravesando las vías principales del centro y un parque, tuve que volver a hacer cola y sacármelo todo de los bolsillos otra vez. Por suerte, esto era mucho más rudimentario: un par de mesas atendían el registro de entrada de documentos y, entre ellos, de la renta. Había tres o cuatro personas en cola y una señora sentada en una de las mesas. Estaba pasando un apuro, porque no había puesto en la declaración su número de cuenta. No se lo sabía (bueno, vale), no lo llevaba encima (bueno, vale), pero es que no quería acercarse a la caja de ahorros que teníamos a cincuenta metros, por tal de no perder el turno. Para más INRI, no llevaba el móvil, así que tuvo que ponerse a llamar desde un teléfono de la delegación, es decir ¡a mi costa! (y la vuestra, oh, contribuyentes).
Llevaba dos versiones: una con mi dirección de Barcelona y otra con la de aquí. Bueno, al final el señor que me atendió me dijo que mejor la de la dirección de allí, que es donde más tiempo había estado y no influía para la dirección fiscal.
Y es que, contra todo mito, ¡¡los catalanes me devuelven más lerus!!